La neuropsicología permite comprender cómo están funcionando procesos como la memoria, la atención, el lenguaje o las funciones ejecutivas, siempre teniendo en cuenta la historia y el momento vital de cada persona. Realizo evaluaciones neuropsicológicas para valorar el funcionamiento cognitivo, especialmente en casos de deterioro cognitivo, sospecha de demencia u otras circunstancias que generan cambios en el día a día.
A partir de estas evaluaciones, ofrezco sesiones de estimulación cognitiva con un enfoque humano y funcional, orientadas a la vida cotidiana y al mantenimiento de la autonomía. El objetivo no es solo entrenar capacidades, sino favorecer el bienestar, la participación y el sentido de competencia en las actividades diarias.
Además, acompaño a familiares y personas cuidadoras de personas con enfermedad de Alzheimer, deterioro cognitivo y otras demencias, a través de sesiones de asesoramiento y apoyo. Un espacio para comprender lo que está ocurriendo, resolver dudas, anticipar cambios y sostener emocionalmente el proceso de cuidar.