No siempre es fácil resumirnos como profesionales, porque lo que hacemos va más allá de técnicas o etiquetas. Tiene que ver con la forma de estar, de mirar y de acompañar.
Soy psicóloga y trabajo con infancia y adolescencia, personas adultas y familias cuidadoras. Acompaño procesos de cambio y momentos de dificultad desde una atención cercana y respetuosa. De manera especial, me dedico a la intervención en demencias: apoyo a cuidadores, valoraciones neuropsicológicas y estimulación cognitiva.
Además de la práctica clínica, desarrollo actividad investigadora centrada en la memoria y los trastornos neurodegenerativos, con el objetivo de seguir aprendiendo y ofrecer un acompañamiento actualizado y humano.
Concibo la psicología como un espacio seguro: una mano tendida y una mirada amable para sostener lo que duele y lo que cambia.